Un momento cargado de simbolismo se vivió durante el 75° Congreso de la FIFA celebrado en Asunción, Paraguay: Juan Román Riquelme y Mauricio Macri, enemigos declarados en la interna política de Boca Juniors, compartieron el mismo espacio, aunque evitaron todo contacto.
El ídolo xeneize y presidente del club, y el ex mandatario argentino —hoy al frente de la Fundación FIFA— asistieron al evento organizado en el Centro de Convenciones de la Conmebol. Aunque llegaron en diferentes horarios, la tensión en el ambiente fue evidente. Según trascendió en medios como Olé, Macri habría deslizado un comentario en voz baja: «Ojalá que no me lo cruce». Por su parte, Riquelme se mostró junto a Nery Pumpido durante la cena de gala, sin acercarse en ningún momento a su adversario político.
El trasfondo de este tenso reencuentro excede lo futbolístico. Macri mantiene un fuerte descontento con la actual conducción del club y no oculta sus críticas. Desde el entorno de Riquelme, en tanto, acusan a sectores ligados al macrismo de intentar desestabilizar la gestión del ídolo. La reciente eliminación de Boca de las copas internacionales y la presión interna sólo intensifican el clima.
La situación se volvió aún más espinosa con una foto que circuló en redes, donde se lo ve a Riquelme posando junto a Claudio «Chiqui» Tapia (presidente de AFA) y Alejandro Domínguez (titular de Conmebol). Esa imagen habría acelerado la llegada de Macri al evento, quien arribó en un vuelo de línea y buscó mantener protagonismo frente a lo que interpretó como una señal de respaldo regional al oficialismo boquense.
Durante su exposición como presidente de la Fundación FIFA, Macri presentó el balance anual y lanzó un mensaje con tono político:
«Un cambio social significativo nunca sucede por casualidad. Llegamos a más de un millón de niños en todo el mundo. Trabajamos para cerrar la brecha tecnológica entre chicos y chicas. Creemos en el poder del fútbol para unir al mundo», expresó.
En paralelo, Alejandro Domínguez aprovechó el Congreso para reforzar su figura rumbo a una posible reelección en 2027. En un momento distendido, se lo vio compartir abrazos y sonrisas con Riquelme y Tapia, gestos que no pasaron desapercibidos.
El último dardo de Macri a Riquelme
Días antes del evento, Macri ya había lanzado críticas directas a Riquelme durante su participación en el programa Almorzando con Juana (El Trece):
“Lo de Boca es mucho más profundo que la comunicación. Tiene que ver con cómo conducís el club. Yo repetía hasta el cansancio que no hay nadie más importante que Boca. Se lo tuve que decir a figuras que se creían más grandes que el club.”
Y agregó con dureza:
“Hoy Riquelme se pone por encima de Boca. Ahora no ganamos nada y hay una bandera que dice ‘Gracias, Román’. Se hace lo que él quiere, junto a su hermano Chanchi.”
Macri fue candidato a vicepresidente en las últimas elecciones xeneizes, acompañando a Andrés Ibarra, en una lista que buscaba recuperar el poder en el club. El cruce con Riquelme, esta vez silencioso, parece ser solo un nuevo capítulo en una rivalidad que promete seguir dando que hablar.