La vuelta de Marcos Rojo a Estudiantes atraviesa horas decisivas. Aunque el defensor ya cerró su salida de Racing, su incorporación todavía no fue oficializada y un problema administrativo amenaza con complicar su llegada.

La principal traba es la AFA. La lesión de Gabriel Neves abrió la posibilidad de incorporar un reemplazante, pero ese mecanismo exige determinados plazos de recuperación que, según trascendió, no se cumplirían en este caso. Por eso, Rojo tendría un panorama complicado para jugar el Torneo Clausura y también hay dudas sobre la Supercopa Argentina.
La gran urgencia de Estudiantes es la Copa Libertadores. El club quiere contar con el defensor para las semifinales ante Flamengo, pero el jugador todavía no figura en el sistema de inscripción. El Pincha debe presentar ante la Conmebol su lista de buena fe antes de las 18, y para eso necesita primero que la AFA autorice la inscripción excepcional. La dirigencia que encabeza Juan Sebastián Verón trabaja para destrabar la situación a tiempo.
Lo que parece descartado es un regreso a Racing. Rojo, de 36 años, no terminó en buenos términos con la dirigencia de la Academia, donde era referente y segundo capitán, después de exigir que le liberaran el pase de inmediato para volver al club platense, con el que está muy identificado y que lo buscaba desde hace tiempo.
Mientras la relación con Racing se deterioraba, Estudiantes avanzó: su director deportivo, Agustín Alayes, le acercó una oferta formal a su par de la Academia, Sebastián Saja, para sumar al defensor de cara a las semifinales.
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