La medida de fuerza dispuesta por la Confederación General del Trabajo (CGT) se siente con intensidad en todo el territorio nacional y San Juan no es la excepción. La adhesión casi total del transporte público generó una marcada reducción de la actividad desde las primeras horas de este jueves.
En la provincia, la ausencia de colectivos obligó a quienes debían cumplir con sus tareas laborales a reorganizar su logística diaria. Vehículos particulares, taxis, remises y aplicaciones de transporte como Uber y DiDi se convirtieron en las principales alternativas para poder llegar a destino.
El comercio, en líneas generales, abrió sus puertas pese a que el gremio que nuclea a los trabajadores mercantiles adhiere a la protesta. En ese marco, el SEC decidió cerrar la sede sindical y desplegar acciones en la vía pública para visibilizar el reclamo.
Otro de los sectores alcanzados por la medida es el bancario. Si bien algunos empleados asistieron a realizar tareas internas, no hubo atención al público y las gestiones debieron canalizarse exclusivamente de manera online.
Como ocurre habitualmente cuando el transporte público no funciona, la postal urbana cambió: autos, motos, bicicletas e incluso monopatines eléctricos se multiplicaron en las calles sanjuaninas ante la necesidad de cumplir con las obligaciones laborales.
Desde la organización convocante aclararon que el paro es sin movilización, por lo que no se prevé la realización de marchas ni la presencia de columnas en las calles.
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